Cómo nació Remembra
Hace unos años, mi vida estaba llena hasta los topes: largas jornadas de trabajo y esas preocupaciones que te siguen hasta casa y no te dejan dormir.
La mañana del 8 de junio sonó mi teléfono. Era mi abuela.
«Mi querido nieto —me dijo—, te has olvidado. El cumpleaños de tu abuelita fue ayer, el 7 de junio».
Estar ocupado nunca es razón suficiente para olvidar a quienes más nos quieren.
Aquella llamada se quedó conmigo. De ella nació un deseo sencillo: que nadie vuelva a perderse los días que importan a las personas que quiere.
Ese deseo se convirtió en Remembra.
Con cariño, Valentin

